En esta nueva generación los más pequeños influyen cada vez más sobre nuestras decisiones, se revierten los roles y son ellos que dicen que comprar y que no. Los recursos más utilizados son el pataleo y el llanto. ¿Cómo lidiar con ellos sin morir en el intento?
“Quiero esa muñeca”, “Cómprame ese jueguito”, “Tengo hambre” “Quiero caramelos” ¿Reconocen en sus hijos en algunas de éstas frases?, pues si las han oído nombrar están en presencia de los famosos “caprichos”. Comienzan pidiendo lo que desean, pasan por los “berrinches” y terminan cuando se les compra lo que exigen.
La técnica de estos pequeños es pedir en forma incasable una y otra vez lo que anhelan hasta que logran su cometido. Los padres ante estas situaciones de angustia les cuesta decir que no y mantener su postura. Esto implica un gran esfuerzo, los chicos son mucho más insistentes, pero recuerda que no son más fuertes.
Para que esto no te ocurra te damos algunos consejitos prácticos para evitar el “pataleo”:
Firmeza
Ante el primer capricho, mantén tu postura y explícale por qué le dices que no, pues al niño le quedará un buen aprendizaje.
Seguridad
Demuéstrala en el momento de tomar las decisiones. Háblales claro y pausado, que te enojes y grites empeorará la situación.
Claridad
Cuando dices “no” éste debe ser contundente y claro. De lo contrario, aumentarás el capricho del pequeño.
Complicidad
Ambos padres deben estar de acuerdo y no contradecirse en las respuestas.
Coherencia
Es indispensable ser coherentes, porque si unas veces lo ignoras y otras cedes ante su conducta producirá el efecto contrario: reforzaras el berrinche.
Limites
Son necesarios. Ellos entenderán que no siempre obtendrán lo que quieren en el momento que le deseen. Para lograr un equilibro en tu familia es necesario que los apliques en la educación de tus hijos.
Aunque esto te cueste debes saber que es necesario ejercer autoridad y poder decir la palabra “no” cuando la situación te lo exija. Recuerda que cuando satisfaces todos sus deseos, eliminas las necesidades y metas que puedan crear los pequeños en su desarrollo.
Sabemos que llevar todo esto a la práctica no es tarea sencilla, hay que tener mucho convencimiento de querer hacerlo y paciencia, pues no será fácil lidiar con los niños en poco tiempo.

Otros Reportajes:
Cuando la rutina nos agota: ¡Es el momento de cambiar! »
Los más comentados:
Vestidos de 15 años de Silvina Calviño (30)
Cortes de cabello para cara redonda (24)
¿Cuál es tu fantasía erótica más recurrente? (17)
Looks de famosos: Brenda Asnicar (13)
Códigos de Invitación XtraLuxury.com (9)



Estás en:



Me resulta muy difícil ponerle límites a mi hijo, sobre todo porque deseo darle lo mejor siempre. Sin embargo, a veces es necesario ponerse firme. Si no lo hacemos, en un futuro nos arrepentiremos.